#Sitges 2022: You Won't Be Alone

Por DAVID POLO

Marzo 10, 2025.

Valorado con 4 de 5

Los aldeanos se refieren a ella como la Vieja Doncella María, invocando el nombre de la bruja como una forma de provocar que los niños se comporten. Pero esa mujer hambrienta y carnívora -o Volkojatka, como los supersticiosos campesinos llaman a esta bruja que cambia de forma- es mucho más que un espectáculo tenebroso y provincial. Los adultos también creen en la Vieja Doncella María, con sus afiladas garras negras y un rostro virueloso y putrefacto. Lleva casi dos siglos aterrorizando el campo, sobreviviendo con la sangre de los recién nacidos y de los animales salvajes. Una vez, hace mucho tiempo, quiso tener un hijo propio. Goran Stolevski emprende un riesgo considerable al mostrar a esa figura descompuesta y carcomida en los primeros cinco minutos de la cinta, y es que, en una discreta pero contundente declaración de intenciones: el monstruo ya está fuera de la bolsa. No es su aspecto lo que más preocupa, sino su historia, una que no saldrá a la luz hasta mucho más adelante, en una película que hace con las brujas lo que «Déjame entrar» hizo propiamente con los vampiros: nos pide que nos los replanteemos por completo. 

‘You Won’t Be Alone’ se alzó con el galardón otorgado por el Jurado Joven (del cual tuve la inmensa suerte de formar parte) a la Mejor Película de la 55ª edición del Festival de Cine Internacional de Sitges. Desde entonces, no se ha hecho otra cosa que compararla con un cine de imagen, de dialéctica contemplativa y de épica diluida, siendo Terrence Malick el referente directo al que aferrarse. Pero, a poco que uno se detenga a observar su narrativa, descubrirá un trabajo que se aleja con fanfarronería de ese cine de epopeya que destilan los trabajos de Tarkovsky, Zhao o aquellos primeros tintes naturalistas de David Gordon Green. Stolevski ofrece un tapiz evocador de maravillas del mundo natural: fragmentos sensoriales unidos por un monólogo interior medio murmurado y lo que suena como música de iglesia medieval.

El relato que envuelve a ‘You Won’t Be Alone’ inicia con Nevena, una niña salvaje y completamente (de)socializada del mundo que la rodea, escondida por su madre bajo tierra en una cueva húmeda y lúgubre, tras un duelo de negociaciones con la Vieja Doncella María que termina en desbarato físico (la madre de Nevena se ve obligada a privarla del don del habla, como muestra de sometimiento ante la figura de la nigromántica). Es aquí donde se inicia un soliloquio sobre la privatización de la juventud, un periodo arrebatado por pura negación, y que encontrará su congénere en los encuadres silvestres del universo. Desde ese instante, el público es el único que conoce la poesía quebrada de los pensamientos de la joven muchacha, una que al liberarse del espacio físico que la aprisiona, empezará una búsqueda primitiva de la existencia del ser, y se preguntará, desde un entorno salvaje y de cierto mutismo, qué significa la propia identidad (personal y de género).

Y es aquí donde el terreno se transforma en un tablero maleable en el que la fantasía también tiene cabida. El «embrujo» al que Nevena ha sido temporalmente encadenada, funciona de la siguiente manera: a cambio de perder la lengua, ha adquirido la capacidad de cambiar constantemente de cuerpo, siempre que se introduzca en el interior los órganos de la nueva persona a la que quiere reemplazar. Ese camino de autorealización invita al espectador a redescubrir el mundo, experimentado a través de los ojos, los oídos y las yemas de los dedos de este curioso y cambiante personaje. Y de esa manera también, Nevena (o lo poco que quede de ella al acercarse el final del relato) se transforma en un frasco contendor de emociones, un tarro que va almacenando el conocimiento de un humano con actitudes antropoides que, lentamente, refina toda su construcción terrenal y efímera.

Ficha Técnica

Título original: You Won’t Be Alone

Año: 2022

Dirección: Goran Stolevski

Reparto: Noomi Rapace, Alice Englert,

Anamaria Marinca, Carloto Cotta…

No es únicamente un film que explore los límites del humanismo, puesto que afronta también sin restricciones y con franqueza, ciertas cuestiones políticas y sociales, que, de una manera u otra, terminan ligadas a la violencia y el erotismo, dos conceptos que, en un espacio de estas características, extrañamente se atraen entre sí. La identidad de Nevena, fluye libremente entre géneros y especies, siendo capaz de pasar por cualquier persona o criatura que le plazca, como en un fragmento en el que, enfrentada de bruces contra un sistema primitivo y patriarcal, decide mutar su cuerpo al de un canino, alejada de comportamientos del ser que le resultan intrínsecos e indescifrables. Alejándose de ellos cual criatura animal, podrá entender sin aspavientos emocionales, la complejidad de un colectivo aldeano, que ha decidido aceptar su condición de ente insólito sin preocuparse demasiado.

No será el único cambio que reformulará por completo el vacío que debió llenarse durante aquél lapso de tiempo en que estuvo apresada entre colinas rocosas: en cierto momento de su viaje, la devoralobos (como se refieren a ella las malas lenguas que la observan con desdén y desprecio), cambiará de cuerpo una vez más, esta vez sin recurrir a la profanación, otorgando a la joven la oportunidad de revivir la infancia que nunca tuvo. Esto desencadenará la parte más arrebatadora de ‘You Won’t Be Alone’, un tramo existencial en el que Nevena -o Biliana, como se hará llamar desde ese instante en adelante- se comprometerá a ser humana, si es que eso es posible, en un cruel recordatorio de que el placer y el dolor, el amor y la pérdida están íntimamente conectados.

Y es que, ¿qué otra duda más juvenil y generacional existe hoy en día que no sea la de la búsqueda de identidad propia? Este viaje es de Nevana y de todos nosotros, los cambiapieles inconformes y confusos, en constante aprendizaje, listos para volver a cambiar de cuerpo ante esta puta vida que duele como un navajazo en el estómago.