#Sitges2025: No Other Choice

Por DAVID POLO

Octubre 15, 2025.

Valorado con 3 de 5

Park Chan-wook superpone imágenes rotas como un auténtico artesano del oficio, avaro (como su Lee Byung-hun) de las capacidades del medio como narrador visual. Camino sin retorno hacia el averno dulcificado, miel para la codicia de los perdedores. La cima de Chan-wook se sigue manteniendo en su bilogía de romances corrompidos (‘La Doncella’ y ‘Decision to Leave’). Porque nadie como él es capaz de entender los mosaicos que conforman esa maldita entidad tan golosa, agradable y dañina que es el amor.

No Other Choice también va de eso, pero es otro tipo de amor el que nutre al delirio del delito. Toda muerte tiene siempre dos salidas, a pesar de lo que rece el título de la cinta. Hasta que el callejón se acorta y ya no es posible dar marcha atrás. Existen innumerables películas sobre personas que intentan reinventarse cuando atraviesan una crisis. Son muchas menos las que hablan de quienes se niegan de forma violenta incluso a contemplar esa posibilidad; de quienes prefieren matar a otra persona antes que convertirse en alguien distinto.

Construida con una precisión casi ornamental, pero desarrollándose con la angustia de un hombre desesperado, esta comedia negrísima cuenta la historia de Man-su (Lee Byung-hun), un especialista en la fabricación de papel con un poblado bigote que alcanza el ideal de la vida suburbana justo antes de ser despedido de la empresa en la que ha trabajado durante los últimos veinticinco años. Un grupo de inversores estadounidenses ha adquirido una parte del negocio y, con ella, el derecho a reestructurarlo según sus propios intereses.

La lujosa anguila que Man-su recibe por correo debería haber sido la primera señal de que iba a ser sacrificado. Sin embargo, él la interpreta como la prueba definitiva de que por fin ha triunfado. «Lo tengo todo», suspira mientras prepara una barbacoa para su sonriente esposa, Miri (Son Ye-jin), y sus dos hijos, en el jardín de la imponente casa de hormigón que compró como monumento a su éxito. Pero todo eso ya pertenece al pasado. En Corea, cuando alguien es despedido, es habitual decir «que le corten la cabeza», y Man-su vive la pérdida de su empleo como si realmente se tratara de una ejecución. Intenta encontrar otro trabajo en una industria papelera cada vez más reducida —al tiempo que trata de espantar la sospecha de que su fiel esposa pueda estar acostándose con su profesor de tenis—, pero la competencia por los pocos puestos disponibles es feroz y él se niega siquiera a considerar un cambio de profesión.

Ficha Técnica

Título original: No Other Choice

Año: 2025

Dirección: Park Chan-wook

Reparto: Lee Byung-hun, Son Ye-jin,

Lee Sung-min, Park Hee-soon…

Una de las ironías más trágicas de No Other Choice es que Man-su lleva su obsesión hasta extremos delirantes simplemente para evitar el horror de descender un escalón en la escala social. Para él, la distancia entre el cielo y el infierno es tan fina como las paredes de cristal del espectacular invernadero donde cuida sus bonsáis durante la noche.

Sin embargo, la película de Chan-wook —aunque satiriza el capitalismo con buena parte del mismo ingenio, tristeza y humor físico que hicieron de Parásitos una obra tan universal— no habla sobre la pobreza. Miri ya no puede permitirse añadir carne a la sopa de fideos que prepara para la cena, pero sus hijos nunca corren el riesgo de pasar hambre. La película habla de otro tipo de sustento. Es una fábula, cercana al universo de Looney Tunes, sobre cómo el capitalismo alimenta la imagen de nosotros mismos al mismo tiempo que engorda nuestras cuentas bancarias, confundiendo lo que hacemos con quienes somos hasta el punto de que una cosa acabe dependiendo por completo de la otra.

Ese sentimiento impregna prácticamente todos los estratos de la sociedad. La primera mitad de la película resulta especialmente divertida porque el infortunio le sucede a otra persona. Una de las imágenes más cómicas —muy representativa del humor negro y profundamente humano de Park— muestra a Man-su siendo despojado del uniforme de una tienda cuando abandona un empleo en el comercio minorista para acudir a la entrevista de Moon Paper. Pero, al centrar la historia en un hombre obsesionado con seguir ascendiendo socialmente, No Other Choice evita tanto el discurso sobre la necesidad económica como el de los privilegios para explorar un conflicto mucho más universal: el de construir toda la propia identidad sobre un sistema que puede arrancarte de raíz sin dedicarte un solo segundo de consideración.