Creatura

Por DAVID POLO

Mayo 15, 2025.

Valorado con 4.5 de 5

La família empieza a desembarcar en la masía vacacional con aplomo y firmeza, mientras la pequeña Mila sigue observando con merodeo y rareza a su propio cuerpo. En concreto, es su zona púbica la que le devuelve un halo de misticismo y alteración, instándola a seguir indagando en esa extraña pero compleja fisicidad que aún se antoja demasiado prematura para ser tomada en serio. Y como si de un faro encendido en mitad de una tormenta marítima se tratase, Mila queda varada de manera irrevocable, iluminada por él, teniendo que entenderse con su propio físico. Una gigantesca ola que la zarandeará de un lado a otro, haciéndola virar de presente a pasado, de pasado a futuro y del futuro al hoy, sin saber a ciencia cierta si el agua salada de ese mar revuelto será capaz de tamizar el dolor, las dudas y el desconocimiento que la corroerán durante este y todos los años que estén por venir. 

El segundo largometraje de Elena Martín (‘Júlia Ist’) vuelve a dar vueltas sobre el desconocimiento personal y la lejanía para con el deseo, tema nada ajeno a aquél primer largometraje en el que se abordaba la incertidumbre y el miedo a no ser capaz de sobrevivir(se) a uno mismo, esta vez asaltado desde un cuadrilátero tabú y de cierta reserva. El resultado final, no es otra cosa que un prodigioso viaje entre décadas temporales en el que la joven Mila (interpretada también por la misma directora) se enfrentará al terrible muro que aliena el propio deseo femenino desde edades muy tempranas, creando en ella misma un trauma difícil de reparar. ‘Creatura’ refulge en ese campo de manera fascinante, puesto que su cualidad exploratoria permite al espectador saltar al pasado de la mano de Mila para entender el presente (y también el futuro) de aquellas expresiones físicas aún sin resolver.

En una fascinante pero estimulante travesía entre tres tramos vacacionales radicalmente distintos de la madurez de Mila, el relato irá configurando un esbozo doloroso y cada vez más clarificador sobre los motivos que llevan a la joven a ser incapaz de reconciliarse con el sexo, la intimidad y el deseo. Rompiendo también la linealidad del propio relato (empezaremos primero en el presente, saltaremos luego a un pasado no tan lejano, y de nuevo al presente para acabar el camino en el inicio) es mucho más sugerente indagar en los érraticos (o quizás incomprendidos) actos de Mila, en un tercer acto absolutamente demoledor que intentará arrastrarlo todo al mar de nuevo, en una especie de purga del propio ser. Un ser altamente imperfecto, pero nunca equivocado en sus acciones ni en la manera de ejecutarlas.

Es en ese instante de la ecuación cuando la figura del padre de Mila (un estupendo Álex Brendmühl) da sentido a todo ese huracán de creencias demolidas a raíz de una simple reprimenda. Y es que desde ese instante, Mila no podrá apartar de su mente la creciente y confusa lejanía que poco a poco se ha ido instaurando entre ella y aquella figura paternal que le leía cuentos por la noche y le masajeaba el ‘culete’, en unas primeras exploraciones sensoriales que se perdían en un confuso campo entre lo masculino y lo familiar. Es por ello que, durante el tramo adolescente, será imposible comprender para ella el por qué puede ser incómodo pasar la noche en casa de un amigo de la infancia o probar con juegos sexuales que involucren a terceras personas no presentes en el acto. 

Y entre dudas, reflexiones y miedos, llega el momento de la somatización. Una que se presenta en forma de una urticaria creciente por todo el cuerpo y que lleva a Mila a querer extirparla arrancándola de su propio cuerpo, en una especie de castigo personal por no saber entender el funcionamiento de su íntima sexualidad. Desde que tuvo uso de razón, su figura siempre estuvo ligada a la lujuria, desde los chats eróticos hasta las representaciones sexuales en las que su cuerpo era lamido por una manada de hombres jóvenes. Su deseo es igual de intenso que sus ganas de expulsarlo para siempre de dentro.

Ficha Técnica

Título original: Creatura

Año: 2023

Dirección: Elena Martín Gimeno

Reparto:

Elena Martín, Clàudia Malagelada,

Àlex Brendemühl, Mila Borràs…

Es el contacto con el mar (siempre presente en su alejamiento de la realidad a lo largo de su crecimiento) el único capaz de calmar esas erupciones volcánicas que están acabando poco a poco con su terrenal existencia. De manera que, volviendo al inicio del camino, y siendo guiada por el faro luminoso de su propio cuerpo llamándola, Mila se lanzará al mar en busca de la libertad corporal, conocedora de sus anhelos e inquietudes, siendo libre y golpeada por la corriente salada de ese océano que siempre la esperará con los brazos abiertos, incapaz de juzgarla ni reducirla a un mero objeto corpóreo en busca de unas intimidades imposibles y gargantuescas. 

‘Creatura’ es un prodigio que parecería imposible de formalizar, y sin embargo, está frente a nosotros, irguiéndose como la mejor película española del año, en una de esas pequeñas rara avis que se presentan una vez cada diez o veinte años. Lancémonos todos al mar a celebrarla.