#74SSIFF (IV): Club Kid, The Debut & All of a sudden

Por DAVID POLO

Septiembre 24, 2026.

Hace 10 años (2016) vivía en Reino Unido y trabajaba en un restaurante de tapas españolas, rodeado de compañeros de todas partes del mundo: suecos, italianos, indios, americanos, finlandeses… Tras los turnos de 12 horas, nos desplazábamos a las conocidas «house parties», cayesen donde cayesen. Jamás me he drogado ni jamás lo haria, pero aquella fue una de las mejores etapas de mi vida, cuando el tiempo no parecía correr hacia ningún lado. Diez años más tarde, deambulo por la vida como puedo, la salud menguando con mayor rapidez que antes, las responsabilidades amontonándose una tras otra. Pero algunos de aquellos amigos de Southampton siguen estando presentes. Y la vida, por muy transformativa que sea, sigue siendo la misma. CLUB KID no es una película sobre paternidades, sino un memorándum que ejemplifica las virtudes y contratiempos que acarrea consigo el paso (forzado o voluntario, da un poco lo mismo) hacia la vida adulta. Querer, sufrir, vivir… forman parte de un mismo todo. Nada se pierde, todo se transforma. Jordan Firstman ha firmado la que, probablemente, sea una de las películas generacionales más importantes de la década.

No es casualidad que la cinta resulte funcionar también como una analogía (la más afinada que he presenciado por el momento en el festival) con el tema musical central de la misma: «Thoroughfare» de Ethel Cain. En ambos proyectos se producirá un salto temporal (en la película tras los primeros cinco minutos, en el caso de Cain, cuando lance su próximo álbum de estudio) en el que la figura que los encarna, saltará a un nuevo status paternal/maternal. En el caso de Ethel, el personaje creado por Hayden Silas Anhedönia como proyecto de su imaginario musical, pasará ahora a encarnar a Vera Cain en sus próximos discos, la madre fictica de Ethel. Se cierra así un circulo excelso en el que «Club Kid» apela a las visicitudes del futuro, sin dejar de observar constantemente al pasado. Uno que tampoco ha cambiado tanto.

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Jesse Eisenberg consigue algo prodigioso en THE DEBUT: que descubrirse a uno mismo sea un proceso en plena gestación hasta el día en que nos entierren en un sarcófago. Solo Julianne Moore puede conseguir arrancar en aplausos a un Kursaal entero. Un crowd-pleaser de manual. El segundo largometraje de Eisenberg (tras «A real pain» el verdadero «debut» que tantas alegrías le trajo en la temporada de premios) sigue los pasos de Mona Friedman, una tímida ama de casa de Nueva Jersey que realiza una audición para un papel en la producción del musical ficticio Nosy Neighbors del Brook Arts Center, siendo posteriormente seleccionada para interpretar el papel secundario de Miss Danielle. Bajo el influjo de Jerry, un director de carácter fuerte y enigmático (intepretado por otro fantástico Paul Giamatti), su vida comienza a desmoronarse a medida que se deja consumir progresivamente por la interpretación del personaje.

La película empieza en un registro más pequeño, el de una mujer dulce que descubre, con una mezcla de entusiasmo y liberación, una técnica expresiva y catártica que realmente puede servirle para canalizar años de frustraciones acumuladas frente a una familia inerte, antes de vincularla cómicamente hacia una deriva cada vez más disparatada de gags que apuntan contra el narcisismo, la obsesión y la sensación de poder de los actores, así como contra la obsesión de intentar alcanzar la realidad a través del artificio. Hablamos de una intensidad deliberadamente sobreactuada que funciona en perfecta sintonía con Moore, que lleva su concepción terapéutica del juego actoral a lugares cada vez más oscuros. Y aunque me interesa mucho más ese primer acto que los lugares por los que transista el segundo, «The Debut» se coloca sin despeinarse como una de las películas más interesantes de la temporada.

Ficha Técnica

Título original: Club Kid

Año: 2026

Dirección: Jordan Firstman

Reparto: Jordan Firstman, Diego Calva,

Cara Delevigne, Kirby Baptiste-Howell…

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En París, Marie-Lou Fontaine, directora de una residencia de ancianos, se esfuerza por implementar una filosofía de atención innovadora basada en la escucha activa y el respeto a la dignidad de los residentes, a pesar de la escasez de medios y la resistencia de parte de su personal. En medio de estos problemas, su encuentro con Mari Morisaki, una directora de teatro japonesa que lucha contra el cáncer, transformará profundamente su vida. Al forjar una recóndita amistad, ambas mujeres unirán fuerzas en una lucha compartida para lograr lo imposible. Se trata de una película de una belleza insondable, y aún así, siento que SOUDAIN podría trasladar su potente discurso neutro-capitalista a un formato muchísimo más sucinto (la duración no es el problema, ‘Drive my car’ es prueba clara de ello). Noto a un Hamaguchi poco afilado emocionalmente, borracho por inflar sus diatrabas. Es curioso como Mike Leigh, alguien que se acerca peligrosamente a sus últimos días, sea capaz de operar un discurso muchísimo más filántropo, altruista y cercano (¡y optimista!) en Tender Loving Care (de la que os hablaba en la segunda crónica del festival) del que pueda ofrecerse aquí en 196 minutos.

Es una película sobre la amistad, la muerte y, evidentemente, la enfermedad que afecta al mundo entero. Por eso, las barreras culturales y lingüísticas se van desvaneciendo a medida que avanza la película, y eso es también lo que filma Hamaguchi: el vínculo entre la naturaleza, la ciudad, el interior y el exterior. Resulta inevitablemente conmovedor contemplar la vida que tuvieron los pacientes frente a la realidad que viven hoy en día: los cuidados paliativos dentro de un sistema inadecuado para quienes necesitan recurrir al apoyo de una comunidad. Supongo que la sensación que me dejó All of a Sudden -cálida, serena, segura, pero al mismo tiempo plomiza en algunos de sus pasajes- es la que sienten las personas que acarrean una enfermedad cuando encuentran el lugar perfecto donde descansar. Sin prisas, sin complicaciones, simplemente dejándose caer en una calma silenciosa hasta disolverse en el mundo que les rodea.